Por Ailen Abril Roude Scatena
Si bien desde hace cientos de años las tecnologías y medios de comunicación han ido sufriendo cambios y mejoras a través de la mano humana no es sino hasta fines del siglo XX que se dio un importante cambio en la Sociedad. A través del surgimiento de Internet y la World Wide Web a finales de los 80 se provocó una transformación en el ecosistema informativo y comunicacional a nivel global, y se puede hablar de un paso de los medios tradicionales a “nuevos medios”.
Diariamente desde que nos levantamos hasta que nos acostamos probablemente nuestras vidas se ven influenciadas en mayor o menor medida por estos medios. Tal es así que dependemos de alarmas programadas en nuestros celulares, trabajamos o estudiamos en nuestras computadoras, nos informamos a través de medios digitales, interactuamos con un otro en la red, etc.
El autor Lev Manovich en su Libro “El Lenguaje de los nuevos medios de Comunicación. La imagen en la era digital” expone y desarrolla lo que él considera los principios de los nuevos medios, los cuales son características que los diferencian de los “viejos medios”.
La representación numérica se trata de la principal característica, esto quiere decir que toda la información de los nuevos medios se codifica numéricamente y puede ser descrita mediante algorítmicos matemáticos, una imagen, un texto, o un video se convierten así en un dato digital compuesto por números, usualmente bits. Por ejemplo en el mundo de la producción editorial esto se manifiesta a través de softwares de edición y manipulación de imágenes que utilizan códigos para transformar las mismas en el proceso de diseño y maquetación de un ejemplar antes de su impresión final.
Por su parte la modularidad refiere a la posibilidad de los objetos de los nuevos medios de estar compuestos de elementos independientes que puedan agruparse para lograr formar estructuras más grandes. Estos elementos a su vez mantienen su independencia a pesar de formar parte de un todo. Un claro ejemplo de esto se trata de la página web de un proyecto editorial, ya que está compuesta por imágenes,
íconos, textos, videos, botones, etc, que le dan un sentido y una estética particular a la página pero son el resultado de la suma de todos estos elementos.
Luego la automatización tiene que ver con la facilidad de automatizar muchas operaciones implicadas en la creación, manipulación y acceso a los nuevos medios, esto permite que pueda eliminarse la intencionalidad humana del proceso creativo. Un ejemplo es un filtro automático en un software de edición de fotos, tomar una imagen y editarla de manera que parezca creada por un famoso pintor. Esta herramienta sirve dentro del mundo editorial para facilitar y acelerar procesos de diseño de obras.
A su vez la variabilidad de los nuevos medios es una de las principales características, y esta refiere a la capacidad de los contenidos a existir en versiones diferentes. Esto se trata de las diferentes potencialidades de los contenidos para plantearse en diferentes formatos, por ejemplo un texto hipermedia con múltiples caminos de lectura, o un
libro electrónico que se visualice se manera distinta en un celular o en una computadora. Esta posibilidad es una de las más explotadas actualmente dentro de la producción editorial ya que las editoriales juegan con la posibilidad de variar los contenidos expuestos según plataformas, contenidos, o públicos a los que se quiera llegar ya que posibilita la personalización del material de trabajo.
Pero es fundamental considerar que los consumos que realizan las personas y las sociedades acerca de los medios se ven atravesadas por el contexto histórico y cultural en que el que viven, es decir que se realiza una transcodificación tanto cultural como informática. Por ejemplo las tecnologías y las plataformas plantean un modo de uso con posibilidades limitadas, y el usuario elige que contenido consumir y que uso darle a esa tecnología. Un claro ejemplo en un proyecto editorial se trata del análisis de los públicos y del contexto para poner en juego los potenciales proyectos a desarrollar y los contenidos que se comparten en plataformas. Esto es muy importante debido a que las personas se comportan y actúan en los medios y tecnologías digitales a través de un juego de normas culturales y sociales no explicitas pero tácitas.
Sin duda los nuevos medios han posibilitado grandes experiencias a nivel mundial y han automatizado procesos que antes requerían más tiempo y equipo, facilitando el trabajo del editor moderno.
También es importante destacar que los poderes económicos y políticos tienen un mayor peso en espacios que deberían servir como un puente para las pequeñas y medianas editoriales. En los medios tradicionales de comunicación tiene más llegada el que más puede pagar y esos siempre son los grandes, así es que las redes sociales sirven para dar a conocer propuestas alternativas y más conscientes a nivel social y cultural.
Por todo lo anteriormente expuesto es importante comprender el modo de trabajo de los nuevos medios y de qué manera impactan en nuestras vidas y en el trabajo en la Producción Editorial que es la carrera para la cual nos estamos formando.
Como punto final me gustaría plantear que más allá de las funciones de los nuevos medios lo realmente importante es analizar de qué manera los utilizamos como creadores de un producto cultural que es un libro. Es significativo utilizarlos de una manera correcta no solo para dar a conocer nuestro proyecto editorial, si no para darle voz a quienes se ven muchas veces desplazados por los grandes poderes o influencias sociales. Debemos ser conscientes de qué manera le podemos sacar el mayor provecho a las infinitas posibilidades y reglas de juego que nos proponen los nuevos medios.